jueves, 26 de septiembre de 2013

You...



Y si quieres también... puedo ser tu trapecio y tu red, tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío, tu resaca, tu lunes, tu hastío...


     Porque en la vida hay cosas que hacen que seguir adelante no sea fácil y cosas que por más vueltas que le demos no van a solucionarnos la vida. Por eso hay que aferrarse a la vida, como se aferra el bebé al pezón de su madre para sobrevivir; porque la vida no podemos medirla por los momentos malos y los buenos, y ponerlos en una balanza a ver cuál de las dos es más fuerte... la vida hay que vivirla por los momentos que te hacen sonreír,  los momentos que te hacen ver las cosas de otra manera, los momentos que, por nada del mundo, quieres que se acaben... 
     Las rosas están llenas de espinas, ¿y por eso dejamos de cogerlas? No... sin embargo son necesarias, pues sino acabaría destruida por algún animal o por cualquiera que quisiera cogerla... es su modo de decirle al mundo que quiere seguir viviendo....
     Pues tenemos que hacer igual, tenemos que comportarnos de la misma manera...que la vida te pone espinas, pues ¡vamos a aprender a utilizarlas! Demostrémosle a la vida que nada nos va a achancar, que nada será lo suficientemente terrible ni lo suficientemente malo como para dejar que nos amargue la existencia! 

     En la vida hay momentos y momentos....quedémonos con los mejores. No hay necesidad de clavarnos a nosotros mismos nuestras propias espinas.